Mi compañero de ingeniería y yo nos cruzamos miradas y sonreímos. No por burla, ni mucho menos, sino porque ya habíamos anticipado esa reacción desde el momento en que decidimos proponer aluminio como material conductor.
¿Es cierto que el aluminio “soporta menos” que el cobre?
Sí… pero hay contexto. En términos eléctricos, el aluminio conduce aproximadamente 25% menos corriente que el cobre, por lo que es necesario seleccionar un calibre mayor para compensar esta diferencia. Sin embargo, el aluminio es entre 20% y 30% más barato que el cobre.
Ahora imagina esto:
- Cables gruesos
- Distancias largas
- Conductores que pueden costar $200 pesos por metro
Haz las cuentas y entenderás rápidamente por qué el aluminio es una excelente alternativa técnica y económica en ciertos casos. El “problema” del aluminio… que en realidad no lo es tanto
Le expliqué al cliente que esta percepción negativa viene de información incompleta o mal interpretada.
Sí, el aluminio es más sensible a la temperatura. Esto provoca que las terminales donde se conecta se expandan y contraigan, lo que puede hacer que se aflojen más rápido que con el cobre.
Pero aquí viene el giro interesante:
Desde el punto de vista del mantenimiento preventivo, esto no es una desventaja, sino una alerta temprana.
Nos “obliga” a estar más pendientes de las instalaciones, revisarlas periódicamente y asegurarnos de que todo esté correctamente ajustado.
Resultado:
- Menos falsos contactos
- Menos puntos calientes
- Mayor seguridad operativa
Cuando el cliente entendió que un solo día de paro le podía costar cerca de $200,000 pesos, el tema del mantenimiento preventivo dejó de ser un gasto y se convirtió en una decisión estratégica.
Y así, aceptó la propuesta. La verdadera razón de esta entrada El mantenimiento preventivo de instalaciones eléctricas es una pieza clave en la operación de cualquier empresa.
Cuando no se realiza correctamente —o peor aún, cuando no se realiza— el riesgo de un paro operativo aumenta, y eso se traduce directamente en pérdida de dinero. Y seamos honestos… ¿a quién le gusta perder dinero? (A mí no.)
¿Cuánto cuesta un mantenimiento preventivo?
Un servicio de mantenimiento eléctrico en oficinas puede costar desde $3,000 pesos hasta lo que sea razonable según el tamaño y complejidad de tu instalación.
Comparado contra un solo día sin operar, ese costo es prácticamente insignificante. Tú conoces tus números; nosotros solo ponemos el tema sobre la mesa.
¿Qué debe incluir un mantenimiento preventivo básico en baja tensión?
Revisión física de instalaciones:
- Canalizaciones y cableado de acometida
- Limpieza y orden de registros y centros de carga
- Estado del aislante y conductores
- Conductores adecuados a las cargas
- Protecciones termomagnéticas (las pastillas, para la gente bonita ) acordes al conductor
- Estado del sistema de puesta a tierra
- Estado de envolventes metálicos
Revisión de operación de protecciones:
- Funcionamiento mecánico
- Detección de recalentamientos
- Torque adecuado en terminales
Mediciones eléctricas:
- Voltajes L-L y L-N (balance de fases)
- Corrientes por fase (desbalances y sobrecargas)
- Factor de potencia
- Corriente en neutro (posibles armónicos o desbalances)
Termografía:
- Barras, interruptores, contactos, acometidas, empalmes, CCM
- Reporte de puntos calientes, severidad y acciones correctivas
Todo debe quedar documentado. Un mantenimiento preventivo sin reporte no existe. El entregable debe incluir, como mínimo:
- Reporte ejecutivo (1–2 páginas): hallazgos críticos y prioridades
- Reporte técnico: mediciones, termografías y evidencia fotográfica
- Lista de acciones correctivas (Alta / Media / Baja)
- Bitácora de mantenimiento y etiqueta en tableros con fecha de servicio
Para cerrar…Puede parecer mucho, pero todo depende de qué tan complejas sean tus instalaciones. No quiero asustarte; quiero que entiendas que por no apretar a tiempo un tornillo, tu operación puede detenerse.
Y si tienes personal pero no está capacitado, también podemos ayudarte. Nuestro objetivo en ISE 2000 es que tu empresa opere segura, continua y sin sorpresas.