El problema no son los paneles solares… es quién los instala
El problema no son los paneles solares
… es quién los instala
“Me voy a dedicar a instalar paneles solares.”
Últimamente he notado un incremento importante en la oferta de venta e instalación de sistemas fotovoltaicos —paneles solares, para la gente bonita—. Y lo que más me llama la atención es que la historia parece repetirse. Algo parecido pasó cuando se popularizaron los minisplits. Se abrieron cursos técnicos, muchas personas aprendieron a instalarlos y de pronto creció muchísimo la oferta de venta e instalación de
estos equipos

Y ojo: que una persona se prepare, aprenda un oficio y lleve sustento a su casa me parece algo completamente válido y respetable. El problema no es capacitarse. El problema es creer que un curso corto automáticamente convierte a alguien en experto. Para ser experto se necesita algo más: formación, experiencia, criterio técnico, conocimiento normativo y, sobre todo, una mentalidad de mejora constante.
El curso no es el problema
Hoy vemos cada vez más personas ofreciendo instalación de sistemas fotovoltaicos después de haber tomado un curso de pocas horas. Y aunque tener una constancia o certificado puede ser un buen inicio, eso no siempre garantiza que una persona tenga la preparación suficiente para diseñar, instalar y supervisar correctamente un sistema.
No lo digo con desprecio hacia nadie. Al contrario: respeto mucho a los buenos técnicos. Pero una instalación fotovoltaica mal calculada o mal instalada no solo representa una mala inversión; también puede generar fallas eléctricas, daños en equipos, riesgos de incendio y, lo más importante, poner en peligro a las personas.
Al final, las normas, reglamentos y buenas prácticas existen primero para cuidar a las personas, y después para proteger las cosas materiales.
El curso no es el problema
No soy experto en aire acondicionado, así que no me voy a meter en ese terreno. Pero sí puedo hablar desde mi experiencia como ingeniero eléctrico, con más de 15 años
trabajando en instalaciones eléctricas de baja y media tensión, además de contar con formación en instalación y supervisión de sistemas fotovoltaicos.
Cuando tomé mi curso para certificarme en instalación y supervisión de paneles solares, éramos cerca de 20 personas. Algo que me llamó mucho la atención fue que yo era el único ingeniero eléctrico. Había técnicos de aire acondicionado, abogados, contadores, vendedores de autos y personas de distintos giros.
Al inicio nos pidieron presentarnos y responder tres preguntas: quiénes éramos, a qué nos dedicábamos y qué esperábamos del curso. Muchas respuestas a la última pregunta iban por el mismo camino: “quiero hacer dinero”.
Y está bien. Todos trabajamos para generar ingresos. Pero mi respuesta fue distinta: “quiero certificar mis conocimientos para darle certeza a mis clientes de que sé hacer lo que digo que hago”. Claro que también quiero hacer negocio, pero de la manera más correcta posible.
La diferencia está en el criterio
Durante el curso recibimos buena información técnica y herramientas útiles para cálculos. La empresa certificadora era reconocida en el área, y para aprobar había que presentar dos evaluaciones: una teórica y una práctica. El examen teórico no fue complicado, porque el contenido se había visto durante el curso y, como buen estudiante, me preparé.
Después vino el examen práctico. Nos organizaron por equipos y nos asignaron roles: técnico,supervisor y otras funciones para armar un sistema fotovoltaico. El cálculo ya lo habíamos hecho en clase. Ahí fue donde noté algo importante: varias personas estaban apenas familiarizándose con herramientas básicas. Y no está mal no saberlo todo. Todos empezamos en algún punto. Pero no podía quitarme de la cabeza una pregunta:
¿Estas personas serán quienes mañana vendan e instalen sistemas fotovoltaicos? Al terminar, uno de mis compañeros dijo: “ya quiero vender mi primer sistema”. Le respondí: “ojalá sea pronto, pero te recomiendo leer la NOM-001-SEDE para que puedas hacer un buen proyecto”. Su respuesta fue: “¿qué es eso?” Ahí entendí que todavía había mucho camino por recorrer.
No se trata de menospreciar a nadie Tal vez a este punto alguien pueda pensar que estoy siendo pretencioso o que menosprecio a quienes no son ingenieros. No es así.
Mi punto es otro: no cualquiera que tiene un papel que dice que sabe hacer algo, realmente tiene la experiencia y el criterio para hacerlo bien.
Y esto aplica para todos, no solo para sistemas fotovoltaicos. Puede parecer más barato contratar “al de la cartulina”, como decía en broma un amigo cuando le cotizaba mis servicios y se le hacía caro. Pero habría que preguntarnos: ¿qué tan barato resulta cuando una mala instalación provoca fallas, daños o riesgos en una casa, oficina o planta? A veces lo barato solo es barato al principio.
¿Qué deberías buscar antes de contratar?
Mi recomendación es sencilla: acude con un profesional que esté capacitado, tenga experiencia y pueda mostrar buenas referencias. Para mí, ese es el verdadero “3B”
- Bueno, bonito y barato. Barato no porque sea el de menor precio, sino porque te evita costos mayores por errores, fallas, retrabajos o malas decisiones técnicas.
- Antes de poner paneles, baja tu consumo. Sobre los sistemas fotovoltaicos, mi postura ya la he mencionado antes: para mí, los paneles solares deberían ser de las últimas acciones dentro de una estrategia de ahorro energético. ¿Por qué? Porque el tamaño del sistema depende directamente de cuánto consumes. Si primero reduces tu consumo cambiando equipos por tecnologías más eficientes, corriges problemas eléctricos y optimizas tu instalación, entonces el sistema fotovoltaico que necesitarás puede ser más pequeño y, por lo tanto, más económico. En pocas palabras: primero consume menos, después genera tu energía.
Los paneles solares son una gran tecnología, pero como toda tecnología, necesitan aplicarse correctamente. No se trata solo de vender equipos, instalar módulos y conectar cables. Se trata de diseñar bien, calcular bien, cumplir con la normativa y responder por el resultado. Gracias por leerme. Y recuerda: si quieres un verdadero 3B en instalaciones eléctricas y sistemas fotovoltaicos, nos encuentras como ISE 2000.





























